Lun. Abr 27th, 2026

    Por Ubaldo Anaya Flórez

    Nada se sabe de responsables de amenazas a periodistas. ¿Qué ha pasado con las investigaciones por las amenazas a los periodistas de la emisora Cardenal Valledupar?

    Esa es la pregunta que me hago hoy, tras varias semanas de ocurridas las intimidaciones de un supuesto guerrillero del Ejército de Liberación Nacional en contra de Cardenal Valledupar por las publicaciones periodística sobre alias Guacho, de la disidencia de las Farc, responsable de la muerte de tres comunicadores ecuatorianos en territorio colombiano.

    Según la Policía, las amenazas en contra de los colegas de Cardenal Valledupar no provinieron de las dos cárceles de la ciudad ni de otras cárceles del país, lo que agravaría la situación porque por desconocerse de donde provendrían.

    La Policía dijo a los periodistas de Cardenal Valledupar que alias Edatel no es el responsable de las intimidaciones, lo que dejó mayormente preocupado a los comunicadores, quienes ahora están más expuestos por esta situación.

    Desde esta tribuna pido al comandante de la Policía, Cesar, coronel Mauricio Pedraza Rocha; al director del Gaula de la Policía Cesar, mayor Diego Camilo Becerra Castro, al alcalde Augusto Ramírez Uhía y al gobernador Francisco Ovalle Angarita, que no dejen solos a los periodistas de Cardenal Valledupar. Que hagan las gestiones para que se les garantice su vida y su derecho a trabajar tranquilamente, sin amenazas en su contra.

    También solicito, de manera contundente, a la Fiscalía General de la Nación, la Unidad Nacional de Víctimas y la Unidad Nacional de Protección, que se brinden las medidas necesarias para garantizar la vida de estos colegas.

    Frente a esta situación, pido a la Flip y a Fecolper, seguir gestionando ante los organismos nacionales e internacionales de Derechos Humanos y ante el gobierno de Juan Manuel Santos, las medidas necesarias para garantizar la vida de varios periodistas que lo único que hacen diariamente es informar con responsabilidad.

    Pero lo grave. Lo más grave aún, es el registro de una nueva llamada intimidatoria, el lunes 7 de mayo, lo que obligó a los periodistas de Cardenal Valledupar a realizar unas nuevas denuncias ante la Fiscalía por las nuevas amenazas.

    Dejo clara mi petición: investiguen, digan quién está amenazando a los periodistas de Cardenal Valledupar y hagan lo que tengan que hacer, para capturarlo.