Las llantas que contaminaban el medio ambiente en el municipio de Chimichagua (Cesar), ahora adornan los jardines de la mayoría de las viviendas. Un grupo de jóvenes de la Institución Educativa Lorenza Bustamante Medina las recicló y convirtió en el pilar de lo que ahora es su idea de negocio.

Las llantas animadas, como ahora las llamas, se convirtieron en guacamayas, tortugas y ranas en las que se pueden sembrar matas. 

Como ésta idea de negocio surgieron muchas más en 38 instituciones educativas de Valledupar y Cesar. 

Habid Holguin Ortiz es estudiante de décimo grado de la Institución Jorge Eliécer Gaitán de Aguachica y junto a su compañero de clases Jader Yesid Cristancho Parra crearon la microempresa Lácteos El Campito.

Estas iniciativas son respaldadas por la Secretaría de Educación del Cesar y BBVA, a través del programa Escuela para el emprendimiento.

Los proyectos de emprendimiento fueron socializados durante la Feria Empresarial Estudiantil.