En 2001, los paramilitares cometieron una de las masacres más sanguinarias en el departamento del Cesar de la que se tenga registro. Ocurrió en el municipio de Codazzi y fueron ultimadas sin justificación algunas ocho personas.
Después de 14 años, la Corte Suprema de Justicia, a través de su Sala Penal, ordenó a los exjefes de esa organización armada Salvatore Mancuso y Rodrigo Tovar Pupo, alias ‘Jorge 40’, a pagar $200 millones de indemnización a las familias afectadas.
El Bloque Norte de las Autodefensas Unidas de Colombia, Auc, admitió la autoría de ese hecho violento, por lo cual el alto tribunal de justicia no escatimó para exigir la compensación patrimonial por parte de los dos exparas.
La decisión de la Corte Suprema se refiere a que existieron perjuicios morales y materiales, al acabar con la vida de los campesinos, luego de señalarlos como supuestos guerrilleros.
Además de las pérdidas humanas, se considera que en ese episodio se causó en esa población del Cesar daños materiales a los inmuebles que ocupaban las víctimas.
Contra los desmovilizados de las Auc existen denuncias luego de surtido el proceso de desmovilización.
Con información de elpaisvallenato.com