Mar. May 5th, 2026

    Por Ubaldo Anaya Flórez

    Si Emdupar no puede, !que la cierren! Emdupar es inoperante. Así quedó demostrado al demorarse cerca de 48 horas para solucionar un daño menor en una tubería de seis pulgadas en una glorieta de la ciudad.

    No es posible que la empresa de servicios públicos, cuyos empleados se gastan más de mil 500 millones de pesos en nómina mensuales, no pueda arreglar un daño en una tubería en el menor tiempo posible.

    Emdupar trabaja con líquido y debería tener los elementos necesarios para arreglar un daño de líquido.

    Me parece un absurdo que los vallenatos tengamos que soportar la suspensión del servicio de agua potable durante casi 48 horas, porque Emdupar tenía que esperar que se secara el lugar para poder cortar la tubería y hacer los empalmes necesarios.

    En estos tiempos modernos es inconcebible que Emdupar no tenga las herramientas para trabajar un daño en agua, tal como lo hacen las empresas de energía que trabajan ‘en caliente’, cuando el daño es menor.

    El gerente Armando Cuello Daza justificó la demora en la fuerza del agua, por el diámetro de la tubería y por la profundidad a la que se encuentra.

    ¿Cuántos litros de agua se desperdiciaron durante las más de 36 horas que duró el derrame del preciado líquido?

    Mientras el gerente daba las explicaciones, la comunidad padecía por la falta de agua y las reclamaciones se escuchaban por todos los medios y las redes sociales.

    Según las últimas cifras oficiales de Emdupar, la empresa recauda mensualmente unos dos mil 800 millones de pesos en promedio, pero tal parece que la plata se va en pagar nómina, demandas, contratos y nada queda para inversión.

    De nada sirvieron, tampoco, los 36 mil millones de pesos que ejecutaron los alcaldes Luis Fabián Fernández y Fredys Socarrás Reales, 50% cada uno, para mejorar el sistema de acueducto del municipio y parecería que esa plata se fue a la alcantarilla, porque no es posible que no exista la forma de cerrar una circuito y arreglar un daño menor en menos de 12 horas.

    Ahora bien, Emdupar no está pasando por su mejor momento, pero le siguen exprimiendo hasta el último peso que ingresa y el servicio cada día, desmejora.

    Si Emdupar no sirve, ni siquiera para arreglar un daño en una tubería, que la cierren y que vengan otros a prestar el servicio de acueducto y alcantarillado de la ciudad.

    En últimas, al usuario sólo le interesa que cuando abra la llave en su casa, el agua esté ahí, todo el tiempo.